News

Donate your records

SaveTheMusic.com lanza nuevo programa mundial para rescatar los tesoros de la música

700 300 admin

Si tienes discos, cintas, libros, casetes comerciales o familiares de música en Djudeo Español oprime aquí para enviar a alguien a recogerlos.

Si quieres ayudar envía tu donativo hoy mismo (cualquier cantidad ayuda), oprime aquí.

¿Qué haremos con este dinero?

  1. Localizar la música alrededor de todo el mundo
  2. Traerla a las oficinas de STM
  3. Digitalizarla
  4. Localizar libros con el texto y la partitura original
  5. Publicar las colecciones en STM para acceso gratuito a escuelas, músicos y toda persona interesada en el tema para producir nuevos intérpretes, nuevos valores, nuevos creadores que ayuden a garantizar la sobrevivencia de esta cultura milenaria.

Para ver un ejemplo de lo que haremos y las múltiples versiones y plataformas digitales que usaremos para esta campañas pueden visitar esta colección de SaveTheMusic Yiddish, creada con el apoyo de la Fundación Roman y Rivke Wajsfeld y decenas de donadores de todo el mundo.

First Kendrick Lamar, Now Kodak Black — Another Rapper Goes Hebrew Israelite

1024 677 admin

Weeks after Kendrick Lamar surprised some listeners by calling himself an Israelite, another celebrity rapper has done the same.

Kodak Black may have just gone Hebrew Israelite.

In a string of Instagram posts this month, the 20-year-old rapper told his millions of followers that he is now an Israelite — specifically from the tribe of Levi. In one photo, Black posed in a suit while wearing a Star of David pendant. One photo was partially captioned: “I Can’t Lie I’m #Israel #12TribesOfIsrael #Levite.”

Hebrew Israelites are people of color, mostly but not all African American, who identify as the true descendant of the biblical Israelites. The movement is diverse and has multiple branches or denominations. Some high profile celebrities have recently referenced or embraced this identity, including Lamar and basketball star Amar’e Stoudemire.

Black’s reference to being a Levite stems from a popular Hebrew Israelite teaching that specific nationalities are descended from the Twelve Tribes of Israel. Haitians, according to a widely circulated “tribe chart,” are descended from the tribe of Levi.

Black was introduced to this belief and others while serving a jail sentence in Florida. A teacher known as Priest Kahan, who conducts prison ministry in the state, made contact with Black and studied scripture with him.

“Kodak Black is another individual who has unfortunately been caught up in the system,” Kahan told the Forward in a phone interview. “He’s facing so much temptation.”

Kahan now leads a Hebrew Israelite congregation that, according to its website, “observe[s] and teach[es] the laws and statutes of the Most High through Hamashiach Yahawashi,” using a Hebrew name for Jesus and describing him as the Messiah.

Kahan met with Black half a dozen times over the course of the rapper’s imprisonment. “I just tried to enlighten him,” he said. “This is new to him.”

Black served 97 days in jail for violating house arrest in relation to another case. He was released on June 5.

by: Sam Kestenbaum
Source: Forward.com

Encuentran canciones perdidas del Holocausto en archivo

800 400 admin

Investigadores de la Universidad de Akron lograron reproducir con tecnología moderna grabaciones perdidas de canciones entonadas por las víctimas del Holocausto nazi recluídas en campos de concentración.

En los últimos meses de la II Guerra Mundial, cuando los Aliados comenzaron a liberar a los prisioneros de los campos de concentración nazis, capturaron en la película los horrores que vieron allí.

Pronto, todo el mundo vio imágenes de supervivientes esqueléticos que daban testimonio silencioso de lo que ellos y millones más habían sido obligados a soportar. El doctor David Boder estaba decidido a dar voz a los supervivientes.

En el verano de 1946, el psicólogo entrevistó a por lo menos 130 supervivientes judíos en nueve idiomas en campos de refugiados en Francia, Suiza, Italia y Alemania. Con un grabador de alambre -entonces considerado un equipo de vanguardia- y 200 bobinas de alambre de acero, Boder conservó algunas de las primeras historias orales de los supervivientes del campo de concentración. También grabó sesiones de canciones y servicios religiosos.

Una parte del trabajo de Boder quedó archivada en el Centro para la Historia de la Psicología Nicholas y Dorothy Cummings de la Universidad de Akron desde 1967. Pero no fue hasta que un reciente proyecto para digitalizar las grabaciones se puso en marcha, que un carrete que contiene las “Canciones de Henonville”, realizado en hebreo y alemán y desaparecido hace mucho tiempo, fue descubierto en un contenedor mal etiquetado.

¿Creo que es uno de los descubrimientos más importantes de nuestras colecciones en nuestros 50 años de historia”, señala David Baker, director ejecutivo del centro. “Las canciones fueron grabadas en un campo de refugiados en Henonville, Francia. Los nazis hicieron que los prisioneros cantaran algunas de estas canciones mientras iban y volvían de sus lugares de trabajo forzado”.

“Es increíble que podamos dar al mundo la melodía de una canción cantada por los condenados a muerte a través del trabajo forzado durante uno de los horrores más indescriptibles del siglo XX”, agrega Baker.

Recuperar las voces del alambre de acero resultó un reto. Aunque el Cummings Center tenía varios grabadores de alambre en su colección, ninguno era compatible con los carretes en los cuales Boder hizo sus grabaciones. James Newhall, un productor multimedia en la universidad, lideró la búsqueda de un modelo justo. Tardó un año y en realidad fue su compañera de trabajo, Litsa Varonis, quien vio la unidad en eBay. Varonis, ahora retirada de la UA, hizo la compra y donó la grabadora al centro.

Fue su esposo, Orestes Varonis, un ingeniero eléctrico jubilado, quien proporcionó a Newhall un asesoramiento valioso mientras rediseñaba la grabadora para usar componentes electrónicos modernos.

Hubo mucho tiempo dedicado a la investigación y la experimentación”, dice Newhall. “El grabador ya no utiliza tubos de vacío o neumáticos de goma, y está mayormente construido a partir de nuevas piezas. Tiene un mecanismo de accionamiento más simple y preciso “.

A partir de ahí, Jon Endres, un productor multimedia especialista en medios con el Centro Cummings, fue capaz de poner las grabaciones en un formato digital.

Parecía que estaba ayudando de alguna manera a llevar estas voces al presente, voces que se habían perdido en el registro histórico”, dice Endres. “El descubrimiento de este único cartucho que contiene una grabación perdida significa que estas canciones pueden ser escuchadas de nuevo, pueden ser estudiadas y pueden informarnos de una nueva manera sobre las experiencias, las alegrías y las frustraciones de estas personas desplazadas”.

El Centro Cummings compartió el descubrimiento con el Museo Memorial del Holocausto de los Estados Unidos en Washington, DC, y su personal ayudó con las traducciones. El museo ahora tiene una copia digitalizada para su colección.

Investigadores de todo el mundo han contactado con Baker, ansiosos por visitar el Centro Cummings y estudiar las grabaciones de Boder.

“Estas canciones, en las voces de aquellos sometidos a crueldad indescriptible, son un recordatorio del poder de la memoria, el valor de la historia y el espíritu humano indomable”, señala Baker. “Oírlos cantar de nuevo después de 70 años de silencio le da al mundo una mayor comprensión de las circunstancias y experiencias de aquellos que fueron testigos de un capítulo oscuro en la historia humana “.

David Bowie’s Favorite Jewish Authors — From Bellow to Weschler

460 287 admin

While fans are marking David Bowie’s death by revisiting the decades of art he created in his life, we thought it’d be interesting to take a look Bowie’s list of his 100 favorite books, released as part of a 2013 exhibit on the artist’s career at the Art Gallery of Ontario.

Bowie’s literary interests, like his art, were broad and there were a fair amount of Jewish writers on the list — among them, Muriel Spark, Saul Bellow, Eugenia Ginzburg, Michael Chabon, Fran Lebowitz, Howard Zinn, Susan Jacoby, Howard Norman, David Sylvester, Greil Marcus, George Steiner, and Nik Cohn. However, these were the three that caught our eye.

Tom Stoppard, “The Coast of Utopia”

Stoppard’s “The Coast of Utopia” is a trilogy of plays – “Voyage,” “Shipwreck,” and “Salvage” – that, performed together, form a mammoth nine-hour production. First premiering at London’s National Theatre in 2002, the plays, which center on the lives and interactions of pre-revolutionary Russian intellectuals, have been produced across the world. Combining demands for a grueling physical spectacle with an ambitious exploration of the life of the mind, the boundary-breaking “The Coast of Utopia” probably appealed to Bowie’s constant hunger for art that took genres in unexpected, challenging directions.

Lawrence Weschler, “Mr. Wilson’s Cabinet of Wonder”

Weschler, who spent over twenty years as a staff writer at the New Yorker, wrote “Mr. Wilson’s Cabinet of Wonder” as part of his “Passions and Wonders” series. The “Passions and Wonders” books, all nonfiction, examine people whose passions blur the lines of reality; “Mr. Wilson’s Cabinet of Wonder” concerns an eccentric museum owner and curator whose collection may not be entirely what he claims it is. A New York Times review of “Mr. Wilson’s Cabinet of Wonder” remarked that Weschler’s exploration David Wilson and his Museum of Jurassic Techology “induces in its readers a deliciously vertiginous inability to be certain about anything.” Sounds a lot like Bowie to us.

Arthur Koestler, “Darkness at Noon”

Koestler, Hungarian-born and educated in Austria, wrote “Darkness at Noon” soon after leaving his native Eastern Europe for Paris and London. The novel, set in 1938, tells the story of an Old Bolshevik charged with treason by the government he helped create. Not coincidentally, 1938 was the year of Moscow’s Show Trials, which attacked and led to the execution of a cadre Old Bolsheviks. Koestler spent several years as a communist in Germany before Stalin’s rise prompted his departure from the party; he possessed great sympathy for the first guard of communists and their bemusement at the brutality of their successors. Bowie, whose public persona was frequently glamorous and extravagant, persistently explored – in the words of the New York Times’s January 11th obituary of him – “angst and apocalypse, media and paranoia, distance and yearning” –in his work. “Darkness at Noon” considered one of the great novels of the twentieth century, might have informed Bowie’s thoughts on those often dark, unsettling themes.

Talya Zax is the Forward’s culture intern.

Read more: http://forward.com/the-assimilator/329853/david-bowies-favorite-jewish-authors-from-bellow-to-weschler/#ixzz3xd8omn95